Como el agua sin discriminar.
A diferencia de muchas personas el agua sigue su camino, sin importar cual sea. Ésta
siempre avanza, y si se estanca, se evapora y vuelve luego en forma de
lluvia hasta donde tenia que ir. Durante su camino, no discrimina el
lugar por donde pasa, solo sigue y al final, después de que tantos se
han beneficiado de ella, y después de ella servir a los demás, a los
arboles, a los seres que necesitan de ella, llega a su destino. El final
de su camino, es solo el inicio de uno nuevo. Lo importante es avanzar.
Comentarios
Publicar un comentario